Tener mayor cantidad de masa muscular no se trata solo de verse más fuerte y grande, también se trata de salud y calidad de vida a medida que pasan los años.
La osteoporosis es una enfermedad crónica que aumenta la fragilidad y el riesgo de lesiones por caídas pues disminuye de manera importante la masa ósea y la composición de los huesos.
El entrenamiento de fuerza y el entrenamiento personalizado son las tendencias que están tomando fuerza entre los jóvenes.
Salud
¿Cuánto es demasiado? Efectos del sobreentrenamiento
Cuando se trata de ejercicio, es frecuente creer que más es mejor. Mientras más duro, prolongado y frecuente se entrene, más rápidos y mejores resultados se verán. Pero ojo, puede ser al revés. ¿Por qué el sobreentrenamiento es nocivo? ¿Cuáles son las señales que el cuerpo manda para decir que se debe parar?
Por: Redacción FIT
Qué es el sobreentrenamiento
Como se deduce del nombre, sobreentrenarse significa excederse en el trabajo físico, pero también no darle a los músculos el descanso necesario para una correcta recuperación.
Ahora bien, ese descanso no se logra con algo tan sencillo como dejar de ir al gimnasio. Si la actividad diaria está repleta de estrés y actividades, o si no se tiene en cuenta la hidratación o la alimentación necesaria para compensar el trabajo muscular y la pérdida de líquidos, tampoco se logrará la correcta recuperación que el cuerpo necesita.
Señales para detectarlo
Aunque los síntomas de sobreentrenamiento no son los mismos en cada individuo, hay siempre un elemento común: la fatiga.
Cuando se está sobreentrenado, el cansancio se presenta antes de lo normal y el rendimiento disminuye considerablemente. Se percibe el entrenamiento habitual como más duro que antes, en vez de volverse más fácil, como debería, y esto puede redundar en falta de motivación para seguir ejercitándose e incluso en estados de ánimo irritables o depresivos.
Algo parecido sucede con el dolor muscular, que aparece con mayor intensidad y duración. Otro síntoma común es la sensación de que, durante el ejercicio, los músculos no responden adecuadamente.
Cambios en el apetito, sed constante, actividades cotidianas que de repente sentimos agotadoras, necesidad de permanecer en reposo durante periodos de tiempo muy largos, ganas de dormir, aunque conciliar el sueño no sea tan fácil, pueden presentarse también como síntomas y efectos del sobreentranamiento.
Existe, además, un indicativo al que se debe prestar especial atención porque podría entenderse como algo bueno o deseado: la pérdida de peso. Por más que sea lo que muchos buscan, perder peso por sobreenternarse no es precisamente un beneficio, pues son los músculos los que están disminuyendo y por ende, se pierde fuerza, se acumulará más grasa y el cuerpo terminará luciendo menos firme.
Todo ello sin contar con que se aumenta considerablemente el riesgo de lesiones y enfermedades y que, incluso, puede ser que el ritmo cardiaco en reposo aumente.
Entonces, ¿qué es lo correcto?
Aunque no exista tal cosa como lo correcto o lo indicado para todos, sí hay unas pautas mínimas a tener en cuenta:
Descansar por lo menos un día a la semana.
No trabajar continuamente los mismos grupos musculares.
Diseñar rutinas que se adapten y funcionen para tus características únicas como individuo: peso, estatura, género, experiencia.
Aprender a escuchar y conocer el cuerpo: el cansancio no habitual, el dolor excesivo, los mareos.
Recuerda tener en cuenta que no todos los días se come igual ni se pasa por lo mismo, por lo que nuestro cuerpo no va a responder siempre de la misma manera. Si este lo pide, es necesario parar de vez en cuando, ser riguroso a la hora de hidratarse y no saltarse ninguna comida.
En plena era de las nuevas tecnologías, la vida es cada vez más sedentaria y los niños pasan sentados la mayor parte del día. Sin embargo, sabemos que hacer ejercicio tiene un montón de beneficios para salud, tanto física como mental. En el caso de los más pequeños, además, el deporte les enseña a esforzarse y alcanzar nuevas metas, a funcionar en equipo y a cultivar la amistad y el compañerismo.
Anualmente se pierden alrededor de 12.000 millones de días de trabajo, a causa de estos padecimientos, lo cual se traduce en pérdidas de alrededor de un billón de dólares a la economía mundial.
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